lunes, 14 de noviembre de 2011

El diario de Ana Frank

Querido diario,  la vida no es fácil en la oscura y húmeda casa de atrás. No salimos nunca fuera, tengo que ser siempre sigilosa, hay mucha tensión, abeces se crean fuertes disputas, y esque vivir ocho personas apretujadas no es nada fácil.  Creo que no te había dicho que además de los Frank, hay otros cuatro judíos escondidos: Hermann y Auguste van Pels con su hijo Peter, y Fritz Pfeffer. Cuatro oficinistas de la empresa de Otto ayudan y protegen a los escondidos. Todos temen que nos descubran. 
A mi lo único que me ayuda a pasar el tiempo es leer o sentarme en el pequeño escritorio de mi habitación y escribir mi diario.  Me gusta ver el castaño desde el desván pero  incluso asomarse a una ventana puede ser peligroso...
A veces, los ocupantes del refugio comentan detalladamente sus deseos acerca de cuando recobren la libertad. Yo los apunta todos el 23 de julio de 1943: "Lo que más anhelan Margot y el señor Van Pels es un baño de agua caliente hasta el cogote, durante por lo menos media hora. La señora Van Pels quisiera irse enseguida a comer pasteles, Pfeffer en lo único que piensa es en su Charlotte, y mamá en ir a algún sitio a tomar café. Papá iría a      visitar al señor Voskuijl, Peter se iría al centro y al cine, y yo de tanta gloria no sabría por dónde empezar. Lo que más anhelo es una casa propia, poder moverme libremente y que alguien me ayude a hacer los deberes, o sea: volver al colegio.
Bueno kitti, creo que es hora de que me vaya a dormir, mañana te seguiré contando como va todo en el refugio.


SARA OTERO FREIRÍA
                                                                            

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